La danza hindú surge cerca del año 1400 a.c cuando los ancestros de los hindúes adoraban sus deidades a través de bailes y movimientos, que solo podían realizar personas del más alto rango en los templos sagrados.
De igual manera es considerada mundialmente como un arte sagrado, por lo tanto, ha sido muy apreciado por los extranjeros y la India como país por su parte se ha encargado de preservar y mantener vivo por más de 2.000 años. Estos bailes siempre tuvieron como finalidad fortalecer el espíritu a través de la representación simbólica de la existencia de Dios como el artista supremo.
